sábado 1 de noviembre de 2008

Más playa (por Iván 2)

En los 90 ya había desaparecido definitivamente el club de windsurf y el chiringuito "Las Barcas" a causa de una recién estrenada "Ley de Costas" de 1989 (que parece ser no tuvo poder coercitivo suficiente para unos recién llegados a Marbella, Jesus Gil y demás tropa). A nosotros nos obligó a desalojar las casetas donde guardábamos las tablas y Paco dejó de alquilar tablas e hidropedales y se retiró de la playa. Algunos pudimos guardar las tablas en Los Manueles y seguró que más de uno nos recordaréis a Kira, a Pepe y Fefe Fiestas, a Willy, a Felicien, a mi hermano Sergio, a mi padre o a mí, sacando tablas y velas o esquís de debajo del chiringuito, en unos cajones que estaban justo debajo de la terraza-comedor y cómo las plantábamos en unos postes para enjuagarlas con agua.

Se trataba de finales de los 80, cuando, de la mano del Yogui, se iniciaban en esto del windsurf el Gafitas, Tiech y Tarifiki. A partir de aquí no era raro que llegáramos desde Los Manueles a Pueblo Blanco con las chanclas, el bañador y la toalla (y algunas cervezas en el cuerpo). Las risas que nos echábamos al final del día en el chiringuito eran antológicas, algunas (bastantes) a cuenta de los puntos del Tarifiki: el primero fue el del "Free Kuwait!!" en el 89 a cuenta de la guerra de Irak (la 1ª) y que se lo soltaba a todos los "moros" (árabes) que se encontraba por el Paseo Marítimo. Otra "güenísima" fue la del "¿Mamontas?" que muchos recordaréis.

Piscinas y Playa (por Iván)

Windsurfetas y windsurf el Playamar Torremolinos Si había un lugar donde a mí se me pudiera localizar durante el día (y algunas noches) en verano, este era la playa. Pocas veces se me veía en la piscina a no ser que fuera el año (creo que era el '86) en que me busqué un curro en la cocina del restaurante OLIMPIA en la piscina de Playamar I. Mi primer verano en Playamar fue el del año 83, cuando mi padre me apuntó a la escuela de windsurf que regentaba Paco (el hombre que nunca se quitaba la camiseta)y que realmente llevaban Eduardo y el "Maloy". Estos fueron los que me enseñaron los rudimentos básicos del windsurf y la navegación, con aquellos dibujos sobre el viento, los rumbos y las partes de una tabla y los ejes de la tabla y los de la vela y la primera toma de contacto en el simulador. Así es cómo entramos a formar parte de la vida de Playamar mis hermanos y yo,...,en la playa. El Yogui, Alberto Gracián y Antoñito fue de los primeros que conocí, de la pandilla, aparte de todos los que ya estaban en el lío de las tablas... Dani Fontalba, Los Palomo, Rocky, Mario, Patrick, El Albóndigo, el Rodiles,... Amigos y colegas con los que he pasado de todo, incluido algún que otro rescate (el más sonado en helicóptero).

Dani Fontalba me pasó esta foto (lástima de resolución) que a su vez se la pasó Paco Palomo. Va por todos los windsurfetas y todos los que nos acompañabais desde la orilla.

viernes 31 de octubre de 2008

Inundaciones...

Laly en la Regata Rías Baixas en agosto de 2008Ja,ja....Recuerdo perfectamente ese verano. El coche de Josele lleno de gente y cubatas en el maletero, menos mal que creo que iban buscando a gente de ETA o algo así, pues si no, de haber sido ahora, hubiésemos terminado tod@s en el cuartelillo.

Yo quiero refrescaros la noche que cayó el diluvio...íbamos a salir. Yo había estado tonteando todo el verano con José Picazo, quién me parecía el más macizo de Playamar (mejorando lo presente).

Por fin esa noche teníamos una cita ... que por cierto me salió cara, y ahora os contaré...Bueno, la cosa es que esa misma noche mis padres se iban de madrugada a Córdoba a un funeral y vimos el campo libre para llegar a la hora que nos diese la gana...pero no os acordáis? llegó el diluvio, mis padres no se fueron, y todos los padres estaban abajo esperándonos...recuerdo la bronca y que estuvimos sin salir una semana...Por cierto, a mí me cayó doble, porque alguien se chivó de que yo había quedado con uno y encima no había ido con vosotr@s!!! vida cruel...

La cita me salió cara porque yo por esa época había empezado a tener novio en Córdoba, y alguno de sus amigos me vio de la mano con Jose Picazo y me costó la 'relación',ja,ja....

Tengo que deciros que este chico, Jose, vive en Madrid, y le veo muy a menudo, pero ya no me parece ni la mitad de cañón de lo que era...qué tonta fui!!

Besos. Laly

jueves 30 de octubre de 2008

Llegaron las cordobesas, el tronchamozas Juanlu, Nuria, Cinta y los coches

En la playa de Playamar en 1988: Antoñito, Nuria, Yayone (amiga de Susana de Bilbao), Ángel (el padre de Moñi), Cinta, Maria del Mar, Lali, Susana y ElenaNo recuerdo en que año aparecieron en escena las cordobesas Laly y Jose, ni el bueno de Juanlu, quizá tenga que rescatar del trastero las cartas de aquella época para poder poner una fecha a este evento. Bueno, lo importante es que aparecieron, Laly con su eterno despiste, Jose con su eterna cara sonriente y Juanlu con su estilo moderno y elegante a lo Cirano de Bergerac. Tampoco puedo dejar de mencionar, que uno o dos años después, el mismo año que conocimos a Christian, también conocimos a Nuria y Cinta, otras dos incondicionales de Playamar.

Al poco tiempo también aparecieron los primeros coches del grupo. Recuerdo bastantes historias con los coches, los piques con Manolo yendo a Fuengirola por aquella carretera endiablada llena de curvas, piques en los que mi pobre Ford Fiesta salía siempre perdiendo en el duelo con el Opel Kadet GSI de Manolo; cuando nos paró la policía viniendo de Marbella y yo tenía el maletero lleno de vasos de cubata; aquella vez que batimos el record de gente dentro de un Ford Fiesta y mi padre, que se encontraba mal y no había podido dormirse, vio salir a unas dieciséis personas del mismo, vaya bronca que me cayó; aquel año en que un vecino nos quería tirar un tiesto encima del coche porque poníamos la música a toda pastilla y no le dejábamos dormir, a Encarnita gritándole: "¡¡ Histérico, qué eres un histérico !!, a todos saliendo a toda pastilla del coche porque el tiesto era tan grande como el techo de mi Ford Fiesta, y yo rezando, por favor que no tire el tiesto. Toda una ristra de locuras de las que sorprendentemente salí bien librado, es decir, sin ninguna multa.

Abrillantando el coche de Juanlu en Torre del Mar en 1989: Josele, Elisa, Nuria, Juanlu, Tarifiqui y MarioNo puedo dejar de mencionar aquel coche que marcó toda una época, el VW escarabajo de Juanlu, el coche más pulido y abrillantado de todo Playamar y, sin exagerar demasiado, de todo Torremolinos. Recuerdo que desde que apareció el escarabajo, mi Ford Fiesta no sufría aglomeraciones, todas las chicas, encabezadas por Isa, se iban con Juanlu, conductor seguro y respetuoso donde los haya, menos cuando se le ocurrió demostrarnos que su escarabajo era como Herbie y terminó empotrado contra un coche aparcado. Así descubrió Juanlu que su escarabajo, aunque de cambio automático, no era capaz de conducir sólo y necesitaba un conductor que sujetase el volante.

Creo que los coches fueron protagonistas importantes, porque cada año nos permitieron ir a los sitios de moda: Fuengirola, Benalmádena, el Puerto Deportivo de Benalmádena y el Pueblo Blanco. Gracias a ellos también pudimos disfrutar de la Feria de Málaga, en sus versiones diurna y nocturna, del Puerto Deportivo de Marbella, de Puerto Banús, de la Cala de Nerja, del bar de Miguelillo el Feo, de Tarifa, y de muchos otros sitios.

Me acuerdo del año de las inundaciones y de Pipo sacando un paraguas de su Renault 12, desde entonces siempre llevo un paraguas en el maletero. Recuerdo que una noche de ese año fuimos a la Feria de Fuengirola, en pleno diluvio tuvimos que buscar cobijo en una caseta, caseta que tomamos al asalto y en la que nos hicimos fuertes, las chicas se metieron en la barra y empezaron a sacar de extranjis todo tipo de viandas. Cuando decidimos volver a Playamar, todavía arreciaba la lluvia y, en plena carrera hacia los coches, yo terminé dentro de una fuente, menos mal que aunque no pude frenar, si que pude saltar y no acabar de bruces dentro de la misma.

Moraga en la playa de Playamar el año 1988Y que decir de las famosas barbacoas en la playa, en los primeros tiempos no era necesario pedir permiso al ayuntamiento de Torremolinos, la playa estaba a disposición del que lo desease y era mucho más sencillo organizar moragas y barbacoas. Recuerdo aquel cubo de sangría y el famoso cazo que, por lo visto, todavía conservan en casa de los Villegas; recuerdo las carreras hacia el susodicho cubo, que sólo el que llegaba primero bebía, y que casi siempre dejábamos ganar a Juanlu para ver si se cogía una buena moña, aunque todavía no estoy seguro de si alguna vez conseguimos nuestro objetivo. Juanlu, ¿lo conseguimos?

Tampoco puedo olvidar algunos detalles "escabrosos" acaecidos en las moragas, como ver llegar a Laly de entre las hamacas y decir: "Le he visto el culo a X" y a Jorge el peruano replicando: "Si, es que su novia es latinoamericana y eso es muy normal allí", después de lo cual alguien preguntó: "¿El qué es normal? ¿Enseñar el culo?". También recuerdo una barbacoa en la que, sin comerlo ni beberlo (bueno, berbelo seguro), acabé enrollado con una chica que estaba en Playamar cuidando a los hijos de un matrimonio; al día siguiente aquella chica apareció en la piscina de Playamar I (solía ir a la de Playamar II), y a Encarnita no se le ocurrió otra cosa que decir a grito pelado: "Josele, por ahí vienen a cuidarte". De la vergüenza que pasé, acabé sobre el césped debajo de mi toalla para que no me viera. Por otro lado, no hay que olvidar que algún que otro asunto "escabroso" surgido en las barbacoas, ha acabado en matrimonio. Nuria, Tiech, ¿algo que objetar?

Por cierto, a ver si alguien se anima y escribe algo, ¿o es que sólo el vasco y yo guardamos buenos recuerdos?

Aquellos maravillosos años

Son miles de recuerdos , los que me han asaltado al descubrir este blog, soy una de tantas niñas, que llego un verano del año 1980 a Playamar y no dejo de ir hasta el año 2000, veinte veranos de mi vida imborrables en los que creo que vivi los momentos mas felices y selle amistades para toda la vida.

Me viene a la memoria tantos amigos unos siguen alli, otros pasaron por mi vida en uno de tantos veranos, y siempre se quedaran en mi recuerdo , mi querida Ana, Patricia, Celia, Ronald, Logan, Dani, Oscar, Cesar, Gonzo, Tete, los Chinos , Iván y tantos.

Recuerdo cuando mis padres decidieron por primera vez que fuesemos a una urbanizacion llamada Playamar en la Costa del Sol, no se me ha borrado de la mente, ir bajando por la cuesta que desembocaba entre veintitantas torres inmensas rodeadas de jardines y en frente el mar, me quede sobrecogida dentro del 127, tan querido por mi padre, y al llegar, corriendo a la pisci de Playamar I, donde hacia puntillas para no ahogarme en la altura de un metro mientras mi padre me observaba desde el borde para que mi hermana y yo , no nos fueramos abajo, este es mi primer recuerdo, tan solo tenia 8 años recien cumplidos y mi hermana 5.Uf!!!!

Creo que voy a necesitar miles de entradas para contaros todo lo que vivi alli, tiempo al tiempo, sobretodo deseaba recordar y plasmar en este texto a mis queridos amigos.

Continuara

viernes 17 de octubre de 2008

Vascos en Playamar

Los vascos en 1978 en la playa de Playamar en TorremolinosCorria el año 1976 cuando fuimos por vez primera a Playamar. Han pasado más de 30 años y un sinfin de vivencias que Josele el Lacio (lo siento macho pero repasando cartas confirmo que te llamaba así hasta el cura que te dio la primera comunión)ha sacado de la cajita de los recuerdos.

Entonces Playamar era algo así como un apartahotel. Había que ir a la recepción (donde ahora está el Banco Atlantico)a coger las llaves, a pedir a la Gobernanta más cacerolas y toallas... Además funcionaba el teléfono en los apartamentos. En la piscina habia un señor muy gordo que siempre fumaba puros y contaba fajos de billetes (era un fabricante de espejos-sol y de percheros-llave que se forro amueblando los apartamentos). Por cierto, siempre me pregunte para que tenian todos los apartamentos fuelle, atizador de brasas y otros utensilios de la chimenea.

Aquel año tuve una bronca en la piscina de Playamar II (por entonces habia un chiringuito en la piscina que ponia unas hamburguesas y perritos de escandalo) con un tal Manolo (un chico de Salamanca que pasaba las vacaciones con sus tios)mis padres me obligaron a pedirle perdon y así conocimos a Paquita y René y a sus hijos Pedro, Elena y René. Repetimos el año 1977 y en 1978 se produjo la quiebra de la inmobiliaria que gestionaba Playamar por lo que cambiamos de destino pero volvimos un año más tarde, en 1979, y ahí comenzo todo...

Moñi, Susana, Michael, Arantza e Isa en la playa de Playamar en Torremolinos en 1979Era un dia como tantos otros en el chiringuito de Las Barcas. Mis hermanas habian ido a pasear al perro y yo observaba disimuladamente a una sueca que parecia iba a hacer Top Less (con 13 años y en la España de la transición no era un espectaculo desdeñable) cuando sono la atronadora voz de nuestro vecino de hamaca (un tal Pepe, vecino de Madrid, padre del amigo de dos chicos que siempre iban de rojo con camiseta y gorrito de Ertoil y al que, por lo visto, no le gustaban las suecas). Os podeis imaginar el argumentario: esto es una vergüenza, delante de familias... enseguida se le unió mi padre y algún otro y me quede sin ver a la sueca pero a cambio conoci a Michael y a Josele que, seguramente llevados por la solidaridad masculina, se acercaron y me invitaron a jugar al futbolin. Me acuerdo perfectamente de aquel futbolin de las barcas, del petaco y de la maquinita de jugar al tenis (aquellas que eran dos rallas y una bolita y que siempre ganaba Arantza). Ese mismo verano conoci a Isa y a Encarnita (en el agua bañándonos les saludo Michael aunque creo que aun no andábamos con ellas) y por supuesto al bueno de Dani. Ya sabeis por Josele como se conocieron él y Michael. El contacto con Dani vino a través de las madres (Mercedes conocía a la madre y a la tía de MIchael de Málaga).

Lo que si me consta es que el verano siguiente (1980) ya ibamos a la terraza del Príncipe Sol a escuchar a "Los Demonds" (no me acuerdo del nombre pero lo pone en una carta de Angie), era el año de Maria Jesus, de su acordeon y de los pajaritos (patético).

Y así llego el año 1981 que fue absolutamente inolvidable. Nos unimos definitivamente a la pandilla (no recuerdo bien como aunque creo que fue cosa de Arantza) en la que estaban Teresa,las Villegas, Teresa, Silvia y Angie, Teresa, Mamen... Recuerdo que mi padre se hacia el remolon y no nos dejaba salir y que algunos se vinieron a buscarnos a casa y se pusieron a dar palmas en el jardin (ese dia salimos). La vuelta del Principe Sol para ir a la praderita cantando sevillanas, el de la torre 3 que nos tiraba un cubo de agua para que nos callasemos, el portero de Ali Baba, las escapadas a "Las Garrafas" a tomar un seven up...

Tambien estaban por allí unos hermanos de Vitoria: Cristina y Pablo (delantero rompedor) a los que la mayoria conoceis (en especial a Cris que siguio viniendo muchos más años).

Batiburrillo de gente en Las Barcas en la playa de Playamar en TorremolinosPor aquel entonces ya estaban tambien en la pandilla Lara y Elena (adjunto prueba gráfica) aunque se dedicaban a patinar con Susanita y con James. Un día su abuela le comentó a mi hermana Arantza que tenia unos vecinos muy simpáticos... Arantza fue a buscarlos a casa y así conocimos a Elena y Mariano. Tambien fue el año de los 3 chorizos, de Fausto, Gloria y Perpes, de Nona, del cura Horacio que la armó gorda en la fiesta de cumpleaños de Maria del Mar, de Antoñito que casi quema la casa jugando con cerillas... Ah, y de Antonio Villegas padre repartiendo a disestro y siniestro camisetas del Mundial 82, del hermano de Nona pegando a Benitillo el chico, de las hamburguesas en la Vaca Sentada los domingos al salir de misa y, por supuesto, de mi primera declaración de amor (de las pocas que salio bien, aunque el merito hay que atribuirlo al consejero sentimental Dani que diseño una tactica consistente en regar con colonia y regalar como recuerdo una medalla que habia ganado nadando y que, teniendo en cuenta toda la colonia que echamos, aún tiene que oler muy bien).

Del verano del 82 puedo contar poco ya que me fui a inglaterra a medio verano. Dani salia con Bella, Michael perseguia a una tal Heych (segun cuenta en las cartas era imbécil) y a una "gorda propietaria de tierras extremeñas" que intentaba hacer el pino en la piscina. El jardinero Juan nos buscaba a Antoñito y a mí por algo que liamos (prometo que no recuerdo) y habia cola para acompañar a Moñi al bufete del Principe Sol los dias que sus padres cenaban fuera (un dia fuimos juntos Michael y yo y todavía están alucinando los camareros).

To be continued...

jueves 9 de octubre de 2008

Encuentro Laly, Antonio y Josele en Madrid

Y siguen los encuentros entre personas del grupo. Esta vez han sido Laly, Antonio y Josele los que han quedado a comer en el Gambrinus de la calle Torrelaguna en Madrid. Una cita que va sirviendo de calentamiento para la futura quedada masiva en Torremolinos. Como podéis ver en la foto, la que mejor se conserva es Laly. Observaréis que a Antonio se le han quedado ojos de chino después de la operación de estiramiento de piel, también se ha quejado porque tras el transplante de pelo le han dejado unas ligeras entradas y una calva pronunciada en salva sea la parte (de ahí le cogieron el pelo transplantado). Y yo, afortunadamente, he salido algo mejor que en la foto en el Santiago Bernabeu.

Yo he comido un menú sencillo y ligero, una paellita y churrasco de ternera, mientras que ellos se han puesto hasta el culo, Laly se ha zampado un platazo de brócoli seguido de un lenguado que no cabía en el plato, y Antonio ha deglutido un par de huevos rellenos bien gordos seguidos de otro lenguado. Cómo no van a estar así de rollizos con lo que comen.

El caso es que aparte de comer, hemos pasado un rato muy agradable. Laly hablando de sus ligues, Antonio de su operación de estética y yo de lo bueno que estoy.

Es curioso que los tres trabajemos tan cerca. Yo y Laly estamos a cinco minutos uno del otro. Antonio trabaja un poco más lejos, pero en quince minutos se planta en nuestras oficinas. Y luego está Michael, que trabaja a diez minutos de mi oficina. Si es que el mundo es un pañuelo.

PD: A Laly no la veía desde mi boda, más de doce años. Vaya tela lo bien que se conserva.