Este año me toca dar las gracias a Iván y a Patricia, su mujer, por trabajarse la búsqueda de un sitio para la cena, y digo trabajarse porque en el sitio que habían reservado previamente tuvieron el mal gesto de anularles la reserva, algo que yo no había visto en mi vida. El caso es que seguro que en La Viña de Ale comimos mejor y más barato (salimos a 25 euros por cabeza), que en el otro restaurante cuyo nombre no quiero mencionar para no hacerles ningún tipo de publicidad.
En la foto podéis ver a todos los asistentes a la III Reunión de Amigos de Playamar 80: Sara (la mujer de Miguel, sí, aunque no os lo creáis ya es su mujer), Miguel (Gafitas), Nuria, José Luis (Tiech), Patricia (mujer de Iván), Kira, Sergio, Iván, Cinta, Elisa, Josele, Alberto y Susana. Por si alguien no ha contado, finalmente estuvimos sólo trece, eso sí, trece muy bien avenidos y que nos lo pasamos en grande (Alberto, no pienses que me he olvidado de tu mujer Coco, sólo que ella llegó un poco más tarde y no aparece en esta foto, gracias a ella no fuimos trece durante toda la noche).
Playamar Torremolinos - Recuerdos de un grupo de amigos
Cuaderno de bitácora de aquella generación de jóvenes que durante los veranos de los 70, 80 y 90 pobló con sus risas, cachondeos, juergas e historias la urbanización de Playamar en Torremolinos. Sin duda, una generación y una época inolvidable.
lunes 10 de octubre de 2011
viernes 7 de mayo de 2010
Próxima reunion en el gastrobar "En Blanco", muy cerquita de Playamar
Como el año pasado los hermanos Amo, en especial este año Mariano, nos han preparado una macro cena sin parangón. La moraga propuesta por José Luis el vasco no va a ser posible debido a que en la actualidad están prohibidas, pero si que vamos a poder disfrutar de una buena espetada en el jardín del gastrobar "En Blanco" (haced clic en la foto si queréis ampliarla). La espetada nos la va a hacer Rocky, que seguro que a muchos os sonará, ya que es el hijo del dueño del chiringuito "El Retiro" y uno de los que mejor hacía Windsurf en Playamar.El dueño del gastrobar es de Playamar, Luly, y si somos suficientes nos pueden hasta cerrar el restaurante para nosotros solos, pudiendo poner la música que más nos guste. Tienen el Spotify de pago, así que José Luis, este año no hace falta que te lleves el ordenador al chiringuito, es más cómodo que te crees tus propias carpetas de música en el Spotify (ojo, no me preguntes como funciona el Spotify que yo no tengo ni idea, no soy tan aficionado a la música como antes).
martes 29 de diciembre de 2009
Mariano y su paso por las discotecas y bares de Playamar y Torremolinos
¡¡Hola a todos!!
Por fin me decido a escribir unas líneas, aunque más bien por fin encuentro un rato para hacerlo. Espero que todos estéis bien y contando los días que faltan para nuestro próximo reencuentro. Esta vez tenemos que conseguir movilizar a más gente y que esta vez podamos vernos las caras, no quiero decir nombres porque seguro se me olvidan muchos.
Últimamente estoy bajando con frecuencia a Playamar a ver a mis padres y la verdad que cada vez que paseo por allí, a pesar de los cambios me acuerdo mucho de todos vosotros y de lo bien que lo pasábamos.
Por fin me decido a escribir unas líneas, aunque más bien por fin encuentro un rato para hacerlo. Espero que todos estéis bien y contando los días que faltan para nuestro próximo reencuentro. Esta vez tenemos que conseguir movilizar a más gente y que esta vez podamos vernos las caras, no quiero decir nombres porque seguro se me olvidan muchos.
Últimamente estoy bajando con frecuencia a Playamar a ver a mis padres y la verdad que cada vez que paseo por allí, a pesar de los cambios me acuerdo mucho de todos vosotros y de lo bien que lo pasábamos.
miércoles 7 de octubre de 2009
Encarnita, una sevillana de Playamar en Madrid
Yo siempre he pensado que son este tipo de cosas, aparte de la familia, las que ponen un poco de salsa a la vida, y que si no fuera por los pequeños momentos que podemos compartir con los amigos, nuestra vida quedaría coja. El caso es que la visita de Encarnita a Madrid ha hecho posible un nuevo encuentro entre algunos amigos de Playamar. Esta vez la cena tuvo lugar en El Plató de Intereconomía, junto al centro comercial ABC Serrano, un sitio que me sorprendió gratamente, tanto por los precios como por la comida. La verdad es que Laly, la que me recomendó el sitio y que finalmente no pudo estar con nosotros, acertó de pleno.En la foto podéis ver que los asistentes fuimos Encarnita, Arantxa, Cinta, Antonio y Josele (podéis ver más fotos aquí). Durante la cena estuvimos viendo el rodaje del programa de la cadena Intereconomía "El Gato al agua" (en las fotos, al fondo, se puede vislumbrar algo del plató), fue una experiencia curiosa. Pero yendo al grano, lo importante es que uno se dio cuenta de lo bien que se conservan "nuestras" mujeres, porque al fin y al cabo, después de tanto tiempo de amistad, digo yo que algún cachito nos tocará, aunque sólo sea como premio de consolación. Además, os tengo que decir que no sólo están iguales, sino que, como en el caso de Encarnita, el paso del tiempo parece encima haberles sentado bien.
viernes 18 de septiembre de 2009
Encuentro por el cumpleaños de Laly
El pasado 15 de septiembre Laly cumplió 24 años, lo demuestran las velas de la tarta que podéis ver en la foto. Allí estuvimos, en el Pale Ale del barrio de Sanchinarro, haciédole compañía y degustando una copiosa cena a su salud, el trío calavera: Mario, Antonio y Josele. La verdad es que Laly fue una perfecta anfitriona y nos trató a todos como reyes.martes 16 de junio de 2009
El comienzo de Playamar según San Michael
Después de tanto hablar con José Luis y el Vasco (con él algo menos) de esta "refundación" de la pandilla y tras perderme el encuentro del 6 de junio, que coincide con el aniversario del desembarco de Normandía (buen día has escogido, José Luis, para otro desembarco), por fin me pongo manos a la obra para tirar de memoria y hacer mi pequeña aportación a nuestro blog.Creo que para que se pudiera formar la pandilla se debieron de dar ciertas circunstancias.
La primera de ella data de finales de los 60. Yo volvía del colegio a casa en autobús escolar que nos dejaba en el parque de Málaga. Ahí me recogía mi madre a media tarde y se quedaba en una terraza enfrente del puerto donde conocí y jugaba, mientras nuestras madres merendaban, con uno de mis más viejos amigos, todavía presente para mí, el bueno de Daniel Assayag.
lunes 8 de junio de 2009
Camuflados de mayores en Playamar
Pero una vez reunido pronto arrojé lejos mis miedos, y, tras unos segundos de turbación, todo el mundo resultó reconocible. Ni siquiera fue necesario hacer una rectificación de enfoque, ajustando la cara juvenil que uno retenía en la memoria a la del hombre o la mujer maduros que tenía ahora enfrente. De hecho alguno ya ha señalado, en un email del día después, que parecía que las mujeres habían hecho un pacto con el diablo, pero yo estoy seguro de que el diablo no ha tenido nada que ver en este asunto, y que el culpable fue, en su día, el magnífico ambiente del que disfrutamos en Playamar. Resultaba curioso y gratificante ver y experimentar el afecto espontáneo con que nos tratábamos todos, con una natural predisposición a abrazarnos, a pasar una mano afectuosa por el brazo (joder, estoy escribiendo esto y se me saltan las lágrimas de la emoción... tengo que dejar de teclear... dadme diez minutos para que pueda seguir). Además, desde la privilegiada posición que me asignasteis en la mesa, pude disfrutar como un enano viendo vuestras sonrisas y efusiva conversación, no necesitaba nada más para estar exultante de felicidad.
martes 24 de marzo de 2009
Del chiringuito Los Manueles al chiringuito Copacabana
Nuestra querida amiga Elisa sigue empeñada en que este 6 de junio pasemos una noche de esas que no se olvidan en mucho tiempo. Este fin de semana estuvo en Playamar y ha estado moviéndose y viendo otras opciones aparte de la de Los Manueles. Es cierto que este chiringuito tiene cierto valor sentimental, no en vano muchos de nosotros lo conocemos desde que era sólo cuatro tablas mal clavadas, pero tal y como quieren plantearnos la cena, es muy posible que nos metan una clavada innecesaria, porque a lo que vamos es a charlar y a divertirnos, la comida es algo accesorio.
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